La OMS define la violencia como “el uso deliberado de la fuerza física o el
poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o
un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar
lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o
privaciones”.
La violencia es un importante problema de Salud Pública
prevenible y evitable. Al igual que otros problemas de salud, la
violencia no se distribuye de manera uniforme entre los diversos grupos de
población o los entornos. Distintos subtipos de violencia, incluida la
violencia de género, tienen en común factores de riesgo, causas que la originan
y consecuencias que producen. Por eso, es necesario un
abordaje global desde una estrategia preventiva, científica e
integral.
(versión en inglés)
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